coqueluche

Coqueluche o tos convulsiva, a vacunarse

El coqueluche es una enfermedad infecciosa, que es muy contagiosa. Nuestra pediatra amiga María Elisa Nalegach nos ayuda a entender más sobre este tema que está en boga hoy. De esta manera se ha pedido vacunarse a quien corresponda. Si quieres más información, puedes visitar la página del Minsal.

En los últimos días hemos escuchado o visto una serie de informaciones acerca de la tos convulsiva o coqueluche. Es muy importante que se mantengan informados acerca de lo que está pasando ya que el coqueluche es una enfermedad grave y que puede provocar secuelas importantes e incluso la muerte de los niños más pequeños. Pero, no hay que desesperarse, sino que tomar algunas acciones simples pero que nos ayudarán a proteger a nuestro pepis.

¿Qué es el coqueluche o Tos Convulsiva
Es una enfermedad infecciosa aguda sumamente contagiosa de las vías respiratorias altas, causada por la bacteria “Bordetella pertussis”. Afecta exclusivamente al ser humano y su distribución es universal. Produce inflamación de las vías respiratorias y tos en accesos, que termina con un “gallito”. En los más pequeños puede ser sólo tos o incluso apneas.

¿Cómo se contagia?
A través de gotitas de secreciones respiratorias de personas infectadas. Es muy contagiosa pudiendo infectar al 100% de los contactos en la casa, colegio o sala cuna. Las campañas de vacunación han logrado disminuir la cantidad de infecciones, pero se produce un aumento en los casos en los adolescentes y adultos y especialmente en los menores de un año que no han sido totalmente vacunados. Cuando la población deja de vacunarse aumentan los casos y los niños más pequeños están expuestos al contagio.

¿Cuáles son sus síntomas?
Al principio se presenta como un resfrío común al que se le agrega tos cada vez de mayor intensidad con ataque de tos cada vez más incontrolables y que terminan con una inspiración violenta y gran dificultad para respirar e incluso vómitos. Sin tratamiento la tos puede durar hasta 8 semanas para ir disminuyendo en un lapso de tres meses.

Tratamiento y pronóstico
El tratamiento farmacológico consiste en la administración de antibióticos como la azitromicina en etapas iniciales de la enfermedad. Sin embargo, es difícil hacer el diagnóstico cuando sólo hay síntomas de refrío por lo que en ocasiones el médico decidirá dar tratamiento aun cuando no se haya confirmado el diagnóstico.

Los pepis menores de 18 meses requieren supervisión constante porque la respiración puede detenerse temporalmente durante los accesos de tos. Cuando la enfermedad es grave, conviene hospitalizar a los niños menores de seis meses para estar atentos a la aparición de cualquier complicación. Esto es particularmente importante en los menores de un mes, en quienes la evolución es muy grave.

¿Cómo prevenirla?

¡¡¡¡¡¡A VACUNARSE!!!!!

Desde el 2 de octubre se inició una campaña del ministerio de Salud para vacunar a todas las embarazadas con más de 28 semanas y hasta 10 días después del parto. Es una vacuna segura, sin efectos secundarios significativos y es la mejor forma de proteger a los más pequeños. Para todos los pepis es fundamental tener su calendario de vacunas al día. Las dosis de los 2, 4, 6 y 18 meses lograrán protegerlos y proteger a los que están alrededor. Los escolares reciben dosis de refuerzo en primero y octavo básico que les confiere protección durante 10 años.

Si quieres saber más sobre los aportes de nuestra pediatra, pincha acá.

 

 

 

Tags:
0 shares
Previous Post

Expo materiaprima

Next Post

Museos de medianoche, 15 años

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *