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La importancia del gateo en los bebés

La doctora Loreto Silva, ortopedista infantil nos trae un importante tema en el desarrollo de los bebés: el gateo

A partir de los 6 meses, los bebés comienzan a ser más inquietos, cuando están en una superficie plana de estómago arquearán su cuello levantando la cabeza para poder mirar a su alrededor inicialmente apoyando los codos y luego estirando sus brazos y cuando estén de espalda, intentarán llevarse los pies a la boca.

Es en esta etapa cuando debemos estar muy atentos, principalmente mientras les cambiamos los pañales, ya que en cualquier momento van a ser capaces de girar sobre sí mismos. Nunca deben dejarlos solos principalmente, cuando estén sobre una cama o en el mudador.

Todos estos movimientos ayudan a nuestros bebés a fortalecer su musculatura preparándolos para comenzar a gatear, habilidad que usualmente se domina entre los 7 y los 10 meses.

 

¿Qué es el gateo?

Por gateo entendemos el acto de desplazarse  en 4 puntos de apoyo, con un patrón cruzado de movimiento.

 

¿Por qué mi bebe gatea hacia atrás?

Inicialmente la musculatura de sus extremidades superiores es mayor que la de sus extremidades inferiores por lo que les resulta mucho más fácil avanzar hacia atrás. Pero en la medida en que vaya dominando el movimiento descubrirá que puede avanzar hacia delante y llegar a los objetivos que deseen.

 

¿Cómo puedo ayudarlo en esta etapa?

Déjale objetos que llamen su atención y que estén cerca pero no a su alcance directo.

A medida que se vuelva mas ágil, puedes crear una mini pista de obstáculos utilizando cajas o cojines para que pase entre ellos. Puedes hacerlo como un juego escondiéndote detrás de uno de los obstáculos y jugar a peekaboo (“ahí está”).

Eso sí, nunca lo dejes sin supervisión de un adulto ya que si le cae algún cojín grande encima no va a tener la fuerza y habilidad para salir.

 

A pesar de que en esta etapa le llaman la atención las escaleras, y sea un logro que intenten subirlas no es bueno animarlos a que las suban cuando están aprendiendo a gatear por su falta de coordinación ya que puede ser peligroso, es mejor dejar siempre rejas de seguridad a ambos extremos de la escalera. Si quieres estimularlo a que escale,  puedes utilizar cubos forrados blandos., cajas o lo que sea tu creatividad.  Alrededor del año cuando ya sea un experto gateador, puedes estimularlo a que suba escaleras de verdad.

 

¿Cuáles son los beneficios del gateo?

El gateo crea rutas de información neurológica entre ambos hemisferios, estas rutas creadas sirven para sentar las bases de las funciones superiores de movimiento.

EL patrón cruzado es la función que hace posible el desplazamiento corporal organizado y en equilibrio del cuerpo humano.  Este patrón involucra principalmente las articulaciones de las caderas y de los hombros que se moverán en rotaciones contrarias entre si para avanzar y crean una torsión relativa de la columna en cada sentido. Esto tonifica los músculos que más adelante mantendrán  al niños con la columna derecha cuando este maduro para ponerse de pie.

Estimula el desarrollo del sistema vestibular y el sistema de propiocepción, ambos sistemas  se complementan y permiten saber donde están las partes de nuestro cuerpo en el espacio.

Posibilita el enfoque y la convergencia visual.  Ya que el niño inicialmente va mirando donde va cada mano en el suelo lo que lo obliga a tener un punto fijo con ambos ojos. Además con el gateo comienza a desarrollarse el sentido de profundidad de las cosas y la visión tridimensional.

Desarrollan  la coordinación cerebral ojo-mano que se establece a una distancia similar a la que más adelante habrá entre ojo y mano a la hora de leer y escribir. Por lo tanto el gateo favorecería la aparición temprana de ambas funciones, leer y escribir.

 

¿Qué pasa si mi hijo nunca gateó?

Algunos pocos niños nunca gatean. En su lugar realizan movimientos alternativos como rodar o arrastrarse por el suelo sobre el estómago. Lo importante es que sea capaz de explorar a su alrededor por el mismo y que fortalezca sus músculos preparándose para caminar.

Mientras se muevan de forma simétrica sus brazos y piernas no hay porque preocuparse.

Si sientes que tu hijo no se mueve con normalidad, debes consultar con tu pediatra para que sea evaluado.

Si tu hijo caminó directamente sin gatear, puedes enseñarle a gatear incluso después, como una forma de desarrollar su coordinación, y si nunca aprende, no hay problema, hay muchas otras formas de desarrollar cada una de las habilidades de nuestros bebés, siempre que tengamos dedicación.

 

Dra:Loreto Silva Paredes

Ortopedista infantil.

 

 

Fuente principal:

Guía clínica de “Mayo Cinic”

Sociedad americana de pediatría.

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