periodo de adaptacion 1

Psicología: adaptación

Nuevamente nuestra amiga y psicóloga Rosario Rodríguez nos ayuda en este complejo mes, cuando volvemos de las vacaciones: adaptación.

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Este mes he escuchado más de lo habitual la frase anterior… los niños en la sala cuna, jardín, play group, colegio, etc. y las tías clasificándolos en cajitas: Matías y Tomás van en la de baja tolerancia a la frustración. Mateo y Andrés van en la de problemas de adaptación. Y Josefa con Antonio se van derecho a la cajita de niñitos mal criados y con pataletas.

Tan chicos y ya les están poniendo etiquetas. Esto me hace sospechar que el bullying viene medio encubierto por parte de muchas tías. No generalizo, hay muchas que no lo hacen con ánimo de “tildar de” y su intención es ayudar, comprendiendo exactamente las necesidades del niño, pero muchas de ellas escasean en cuanto a paciencia, y “sobre estresan” a los padres (especialmente a la madre) mandándola a cuanto especialista existe para “descartar” que el niñito o la niñita, tenga un problema de fondo, más cototo, llamado comúnmente: trastorno.

Mes de marzo: adiós playa, mar, arena, vacaciones, levantadas tardes (en realidad eso con niños no es tan así) y acostadas tarde. De un día para otro te llevan de un ala a ver uniformes y cuadernos, cuando todavía te queda arena en las zapatillas, y antes que se vaya el sol te están diciendo “acuéstate temprano que mañana tienes colegio”. Y llegas a una sala con niñitos que no conoces, o llegas a una sala con “compañeritos” conocidos, pero una tía que no conoces. O una sala que no conoces. Y ahí te sientan todo el día a “jugar”, poner atención, y luego a comer “lo que hay” con horarios súper establecidos. Y tú, que anteayer estabas chapoteando en el agua hasta que los dedos se te arrugaran como tu abuelito, y a la hora de almuerzo comías “salchipapas”. Y después de todo eso piensan que vas a adaptarte en una semana.

Lamentablemente los requerimientos de la educación hoy en día son así: todo en masa, todos en fila, adaptados rápido, tolerando la frustración, siendo sociables con todo, acatando normas como en un regimiento, y ojalá sin llorar, ni aunque súper extrañes a tu madre.

Mamis, papis: calma. Es normal que tus hijos se demoren. Es normal que tengan sus temores, que les de pena, que extrañen, que al primer costalazo les duela, y a la media hora se vuelvan a dar el mismo costalazo y les vuelva a doler más. Y no es que sean “pajarones”, es que están aprendiendo. No les pidan tanto, y acompáñenlos a su ritmo.

Los niños necesitan un período de adaptación para generar vínculos de confianza. Estos van a permitir crear el clima apropiado para los aprendizajes,pero de a poco. Esto va a depender de cada niño, de cada establecimiento educacional, de cada docente y de cada familia también. Son muchos los factores que se conjugan, por tanto comparar a Pedrito con Juanito, es comparar peritas con manzanitas.

Es importante que los padres vayan, durante este período, creando vínculos de confianza con la institución donde están sus hijos y con los docentes a cargo, ya que al ir haciéndolo le irán transmitiendo la confianza y seguridad también a ellos favoreciendo su independencia. Este período es muy único de cada niño, no podemos dar tiempos de duración ni indicar cómo será… solo hay que tener paciencia y ponerle ganas cada día, aceptando los tiempos de cada niño y bailando a su ritmo, sin presionar, sin apurar.

Tips importantes para este período son:

  • No sobreproteger al niño (aunque nos cueste y nos duela el alma). En este punto seamos generosos, no pensemos en el dolor que a nosotros nos genera, sino en los beneficios que a nuestros hijos les dará. El sobreprotegerlos no solo les impedirá desarrollar su propia personalidad, sino también podría llenarlos de temores e inquietudes convirtiéndolos en personas inseguras.

 

  • Deja que tu hijo se equivoque: todos los que somos padres queremos que nuestros hijos nunca se caigan en la vida, queremos hacerles todo más fácil y evitar su sufrimiento. Pero con esto no los estamos ayudando a “comprender” la vida, ni a enfrentar la realidad de esta, que tiene lados buenos y otros bastante malos. Ellos necesitan aprender a resolver solos, aprender a tolerar la frustración de no lograr las cosas y enfrentarse a los miedos, a los dolores y a los fracasos con entereza.

 

  • No le traspases tus miedos: esto va muy ligado a los puntos anteriores. No dejarlos ser porque a nosotros nos da miedo es una posición bastante simple y egoísta. Y si a nosotros nos fue pésimo intentando hacer “x”, no significa que ellos fracasarán o que no les gustará hacerlo; dale alas, déjalo que pruebe y que sea él quien decida si le gusta o no.

En términos generales entonces: PACIENCIA. Dejen ser a sus hijos, que ellos prueben y comprueben. La vida no es fácil ni lo será nunca. Que sean ellos los que desarrollen esa piel fuerte y gruesa, que les permita enfrentarse a todo, porque tú como padre o madre, no estarás siempre a su lado para protegerlo, y aunque lo estuvieras… sería muy mal visto que a los 30 años te esté pidiendo que lo acompañes a una reunión de trabajo porque le da susto enfrentarse a personas nuevas! Así que a dejarlos solitos, mirándolos siempre, estando a su lado para lo que necesiten, pero sin hacérselo tú, que sean ellos los que gateen, caminen y corran con sus propios pies. Y que sean ellos los que coman con sus propias manitos y vayan haciendo sus propias elecciones. Ser niño no es fácil, aprender tampoco, encajar en un “mundo” nuevo menos. No los fuerces y dale tiempo al tiempo, que con amor todo pasa, todo funciona, todo se da

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