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Viajes: lo que no puede faltar en tu maleta si tienes un niño de menos de dos años

Cuando una sale de vacaciones en familia, son muchas las cosas que hay que llevar en la maleta, especialmente si se viaja con niños pequeños. Esto involucra muchas veces una maleta o bolso extra, solo para las cosas que va a ocupar el hijo, en mi caso.

Por eso, es necesario siempre hacer un check list de los objetos imperidibles para viajar.

Les dejo mi top ten, que me salvó la vida en los periplos con el rena:

Coche: definitvamente el porteo a nosotros no nos funcionó para nada, creo que el fular lo usé la vez que me lo compré y la mochila, creo que dos veces. Pero el coche, para mí es la maravilla con ruedas, idealmente con un gran canasto para guardar de todo. Lo bueno es que si viajas en avión lo puedes llevar hasta la puerta y cuando te bajas está ahí. Yo lo usé mucho porque nos movimos harto recorriendo en las vacaciones y eso nos permitía hacer coincidir las horas de la siesta para que el pepi durmiera mientras nos movíamos de un lugar a otro. Lo bueno del coche es que nos permitió hacer de todo y guardar de todo, desde la mochila del rena, hasta todas las compras. La lata, bajar las escaleras del metro, pero eso te saca músculos.

Termo de comida: cuando viajé más de tres semanas, arrendamos casas para quedarnos, lo que me significó poder cocinarle al Rena, ya que soy muy cuidadosa con su alimentación. Compré un termo y le llevaba su comida calentita y se la daba donde nos tocara la hora de la comida:, un café, una plaza, el auto, etc. Sí viajé con unos envases de comida envasada frente a cualquier eventualidad, como el retraso en el aeropuerto. Y me salvaron.

Lo que usa para dormir: si tu hijo tiene un objeto de transición, como se les llama, tal como un tete, tuto, peluche, lo que sea,  SIEMPRE debe estar a mano. Porque no solo sirve para el sueño, si no que también lo calma, lo que es esencial  en vacaciones, cuando la rutina a la cual están acostumbrados, cambia de un día para otro, sumando que un viaje en avión en brazos de los papás no es la mejor manera de pasar la noche. En mi caso, el Rena usaba tete y tuto así que llevé un par de cada unos, que me salvaron cuan.do se enfermó.

Botiquín con la medidas actualizadas de medicamentos: sin esto, mis vacaciones hubiesen sido terribles. El Pepi estuvo tres días afiebrado, y muy decaído. Yo soy muy previsora, por eso llamé antes a la pediatra y le pedí que me actualizara las medidas de los remedios de acuerdo a su peso. Llevé para dolor de estómago, para la fiebre, el dolor de oídos, diarrea, termómetro, lo esencial, que es lo mismo que llevo para mí.

Libreta de familia: puede parecer innecesario, pero nunca está demás, a mí me la pidieron en el aeropuerto. En este punto sumaría una copia del carnet y pasaporte.

Snacks SIEMPRE a mano: cuando estoy con el Rena no uso cartera, meto mis pocas cosas en su mochila. Nunca usé bolso pañalero, no me gustan, la mochila es todo terreno. La mía parece bolso del gato Félix, tiene de todo, y no pueden faltar las meriendas, porque el Pepi es demasiado bueno para comer y como que siempre está con el estanque medio lleno. Entre lo que le intercalo de colación están las compotas, frutos secos, galletas sin azúcar, pasas, queques hecho en caja y una botella con agua.

Una muda extra en la mochila de mano, además de la muda extra: me pasó en un viaje que el Rena se meó hasta las orejas y se mojó toda la ropa. La del día anterior estaba toda sucia y arrugada y había que cambiarlo, no había nada más en su mochila y tuve que dejarlo con el pijama, largo en una época de calor, o al revés, no me acuerdo. Pero sí recuerdo que no tenía nada que ponerle.

Una prenda de media estación: pese a que vayas a un destino en verano o en invierno, siempre lleva algo largo, pero liviano, uno nunca sabe qué te depara el clima, y eso puede ahorrar muchos resfríos. Puede ser un cortavientos, un polerón delgado. No está demás en la maleta.

Un cajita de leche a mano: mi Pepi no perdona su leche. No siempre hay agua a mano, o no hay manera de entibiarla y hay guaguas que no se toman la leche fría. Por eso, una cajita de 200 cc. de leche en la mochila siempre es una buena alternativa.

Entretención: si tu viaje es en auto o en avión durante el día, hay que entretener de alguna manera a los niños. Algunos usan tablets, celulares (para mí, ese es el último recurso). A mí no me fallan los lápices de colores, un cuaderno, los libros favoritos, hacerle preguntas sobre los colores de determinadas cosas, o los sonidos de tales animales, o las partes del cuerpo. Ni te imaginas el tiempo que se puede pasar dibujando.

No les puse número, porque son todo igual de importantes para mí.

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